lunes, 17 de octubre de 2016

EL ORIGEN DEL TÓPICO FUTBOLÍSTICO SEVILLANO

Por José Melero. Síguelo en Twitter ---> @JMelero1

Al Betis la verdad de su historia se le ha ido a borbotones, corneado por la insidia, el resentimiento, la falacia, la mentira....” (Félix Martialay-Bernardo de Salazar, ”Las grandes mentiras del fútbol español”)

Si hay algo en lo que coinciden la mayoría de los historiadores, es que el deporte, el sport, en un principio era un vehículo por el cual se pensaba bajo unas ideas regeneracionistas lograr un hombre nuevo en una sociedad deprimida, como era la España de finales del siglo XIX y principios del XX.

Estos primeros impulsores, que a su vez buscaban rellenar el tiempo libre del que gozaban, se llamaban a si mismos “sportman”. Y solo podían ser distinguidos “sportmen” quienes disponían de ese tiempo libre. Lógicamente la clase trabajadora de la época, debido a las largas jornadas laborales que sufrían, tenían vetado todo acceso al ocio y al recreo,por lo que solo las clases sociales más altas eran las que hacían uso de estas practicas deportivas, que en la mayoría de los casos habían conocido cursando sus estudios en el extranjero.

En nuestra ciudad es la mediana burguesía, comerciantes, pequeños industriales, y militares los que practican y propagan el nuevo divertimiento. Así nos lo cuenta Juan Castro Prieto en su imprescindible “Orígenes del Fútbol Sevillano. La olvidada memoria británica”:

Será pues,la mediana burguesía,especialmente comercial y pequeños industriales la que dé cobijo a los Sports importados desde Europa. Los miembros de las sociedades sevillanas como el Sevilla Football Club o el Betis Football Club, están compuestos por los vástagos de las familias sevillanas comprendida en este segmento poblacional de la burguesía de la ciudad, salvo raras excepciones que podremos estudiar. Caso aparte merece el Balompié, cuyos miembros pertenecen mayoritariamente al estamento militar, o lo que podíamos denominar como burguesía-militar salpicada por algunos elementos provenientes del sector aristocrático, que hacen participe a su descendencia de la carrera militar”.

Obsérvese las primeras crónicas periodísticas, en las que aparecen de forma inseparable la palabra “señor” o “señores”, acompañando en las alineaciones a los apellidos de los jugadores.

 

El Liberal 1 Mayo 1909

Sobre 1909 va a ocurrir un hecho que iba a suponer un punto de inflexión en el devenir del fútbol sevillano, como fue el debut con la camiseta del Sevilla Football Club del jugador Manuel Pérez Centeno, trabajador de la compañía de Hilaturas Fabra y Coats. La incorporación al club blanco de este jugador, supone el primer caso de un futbolista de una familia de origen humilde en el fútbol de la ciudad, abriendo así el Sevilla Football Club las puertas al proletariado sevillano, que hasta ese momento veía como eran jugadores de familias más pudientes, o bien situadas los que practicaban el fútbol.

Lentamente van apareciendo nuevos clubs, ya que la sociedad sevillana que en un principio rechaza este exótico juego, va aceptándolo y se crean clubs como el Recreativo de Sevilla (1911), entidad que se surtía de trabajadores de la fabrica de Artillería y de la Pirotecnia Militar para formar su equipo, la mayoría de condición humilde.

Llegados a este punto, y observando como los primeros clubs sevillanos se fundaron y dieron sus primeros pasos gracias a las clases sociales más altas de la Sevilla de finales del siglo XIX y principios del XX, y como es el Sevilla FC el que abre las puertas a las capas sociales menos favorecidas, cabe preguntarse de donde viene el conocido como “tópico sevillano” ¿Si no existieron prácticamente diferencias sociales entre los dos primeros clubs sevillanos, cual es el origen de la leyenda de “el club de los señoritos y el de los descamisados”? ¿En qué se basan algunos investigadores, (cada vez menos,es cierto) para afirmar esta desatinada teoría?

Para responder a estas preguntas hay que trasladarse al final de la segunda década del siglo XX. En esos años y pese a que en nuestra ciudad el fútbol va ganando cada vez más en popularidad los cronistas deportivos escasean, y algunos directores de periódico deben de echar mano de cronistas políticos o taurinos para que cubran la información deportiva. Y estos lo hacen la mayoría de las veces a regañadientes, puesto que en aquella época supone bajar un escalón en la profesión el dedicarse a escribir sobre deportes. Eso ocurre en la temporada 1917/1918, cuando en el Liberal sevillano se opta por el periodista Enrique Feria, especialista en información política, para que se hiciera cargo de forma puntual de cubrir la información de los dos primeros clubs sevillanos.

Pronto el periodista sevillano que firmaba sus crónicas con el seudónimo de “Triquitraque” iba a dejar las cosas claras, así el 26 de Diciembre de 1917, en la crónica de un partido que enfrentaba al Sevilla FC y el RCD Español de Barcelona, decide que debe hacer publico un secreto que guardaba celosamente a sus lectores. Así se explicaba desde las paginas de El Liberal:

El Liberal 26 Diciembre 1917

             “He aquí mi gran secreto: De estas cosas de football estoy completamente pez,limpio

                           “Salgo a este campo completamente limpio,ignorándolo todo”

El total desconocimiento futbolístico reconocido por el propio Enrique Feria, y la ignorancia de todo lo que concernía a los dos primeros equipos sevillanos, lo suplía hábilmente el periodista utilizando símiles políticos y saliendo así del paso de una tarea, que a pesar de realizarla no de forma regular no le era de mucho agrado.

El Liberal 2 Noviembre 1918

                                                     (El Liberal 2 de Noviembre 1918)

El Liberal 18 Noviembre 1918

                                                      (El Liberal 18 de Noviembre 1918)

El 11 de Marzo de 1918 a raíz del famoso partido del 22-0 iba a escribir una crónica en la que se refería al Sevilla FC como “la aristocrática sociedad” y como “el simpatiquísimo y plebeyo Real Betis”,expresiones que un investigador que se da por serio ha elevado a definitivo y ha utilizado como arma arrojadiza para así diferenciar a los dos equipos por el estatus social que según él tuvieron.

Estas expresiones y alguna otra que también utilizó el periodista contra el equipo decano de la ciudad nos hace pensar que pese a no ser aficionado al fútbol Enrique Feria simpatizó con el equipo deportivamente más débil, despertando el rechazo de los aficionados sevillistas que no se veían reflejados en ese Sevilla FC que dibujaba el cronista. Prueba de ello es la carta que publicó meses después el Liberal en el que un aficionado sevillista que firmaba como “Ni Triqui-Ni Traque” le echaba en cara los adjetivos que le había dedicado a su equipo.

El Liberal 21 Diciembre 1918

¿Pero, había realmente diferencias sociales entre el Sevilla FC y el Real Betis en aquella época? Rotundamente no. Ni entre sus aficionados, que los había en ambos clubs de todas las capas sociales, ni en sus directivos y presidentes que eran en su mayoría comerciantes, pequeños industriales, militares, políticos monárquicos como Pedro Rodríguez de la Borbolla y Serrano en el Betis, o republicanos como Manuel Blasco Garzón, en el caso del Sevilla y …..curiosamente dos casos de aristócratas, uno por cada club. Por el Real Betis su presidente Jerónimo Domínguez y Pérez de Vargas marqués de Contadero, (en los años cuarenta y por impositivo legal presidente del Sevilla FC) que fue elegido presidente bético el 13 de Mayo de 1920, y por parte sevillista, su hermanastro, Juan Domínguez Osborne, Barón de Gracia Real, que alcanzó la presidencia sevillista en Junio de 1925, dándose la curiosa circunstancia que había sido nombrado por su hermanastro, vicepresidente bético, en la directiva que cinco años antes había presidido el marqués.

Correo Andalucía 14 Mayo 1920

Y si no había diferencias sociales, ¿se puede hablar entonces de un club rico y otro club pobre ? La respuesta también es negativa.

El Real Betis por esos años fue un club marcado por una gran inestabilidad, debido a las grandes desavenencias que existían entre sus dirigentes. El 16 de Febrero de 1917, el Correo de Andalucía publicó una carta, en la que el que por esos años fue presidente Carlos Alarcón de la Lastra, se quejaba de la falta de unión que existía en el club, y que achacaba a “la envidia, el peor de todos los males que puede haber en una asociación”. La prueba más clara de esa inestabilidad institucional, fue que desde la temporada 1917/1918 hasta la temporada 1922/1923, tenemos recogidos hasta ocho cambios en la presidencia.

Esta crisis institucional provocaba una ingobernabilidad que llevó a sus vez a una crisis económica, que estuvo a punto de llevar al club a su disolución en 1920, y que unos años antes, en la temporada 1916/1917 había llevado al equipo bético a una suspensión de actividades, que le hizo no participar en el Campeonato de Andalucía, llegando incluso al punto de que sus propios aficionados a través de la prensa, solicitaran a la Federación que mediara para conseguir la vuelta a la actividad del club.

El Liberal 3 Enero 1917

Evidentemente, fue en esos años como en la mayor parte de su historia un club pobre, la inoperancia de sus dirigentes les llevó a ello. Un déficit en su clase dirigente, que según palabras de su actual presidente Ángel Haro, es un mal endémico. Algo habitual en su historia.

En la otra acera el Sevilla FC tuvo que lidiar, como la mayoría de clubs, con un fenómeno que empezaba a dar la cara sobre esta temporada en todo el fútbol español, como fue el “amateurismo marrón” o profesionalismo encubierto, que hizo que el gasto en los clubs se disparara. Para hacer frente a estos gastos se empezó a organizar una serie de partidos amistosos con equipos forasteros en las fechas que quedaban libres, y al mismo tiempo se puso de moda las giras o tournée por otras regiones del país y por el extranjero. Pero pese a todos estos esfuerzos la situación económica en los clubs españoles en general no era buena, y el Sevilla FC no fue una excepción. En el verano de 1925 se reunió de urgencia la nueva directiva sevillista, para recabar ayuda de la prensa y socios para intentar el resurgir de un club que la temporada anterior había sufrido una situación “dificilisima económicamente”. Fue la primera gran crisis económica del club.

El Liberal 4 Julio 1925

El Sevilla FC no era un club rico, nunca lo fue. Lo que si le diferenció del otro equipo de la ciudad en esos años es que si gozó de la estabilidad institucional que al club bético le faltó, y además disfrutó de unos dirigentes que supieron administrar mejor su club. Y pese a ello también sufrió, como hemos visto, alguna que otra crisis económica.

Por otro lado, el club sevillista se estaba convirtiendo poco a poco en un equipo que despertaba por igual simpatías y antipatías, debido a que comenzó a manifestar una superioridad deportiva en nuestra región, que hizo que se convirtiera claramente en el equipo a batir. Y alguien totalmente ajeno al mundo del fútbol como Enrique Feria, plasmó esa superioridad con un símil que casi un siglo después hay quien llevado por un victimismo exacerbado lo ha querido utilizar para intentar dañar a su odiado rival.

Y siento decepcionar a los que se sientan cómodos pensando que su club tiene un carácter representativo de una determinada capa de la sociedad, pero no, no hubo guerra de clases en el fútbol sevillano, no hubo ricos contra pobres, ni señoritos contra descamisados, ni aristócratas contra plebeyos. Lo que hubo lisa y llanamente fue un club mejor gestionado que otro.

compartir en facebook compartir en google+ compartir en twitter compartir en pinterest compartir en likedin

miércoles, 28 de septiembre de 2016

CUÁNDO SE FUNDA UN CLUB DE FÚTBOL

La prestigiosa revista IUSPORT, el primer sitio web dedicado al Derecho Deportivo, ha publicado el trabajo de uno de los integrantes de nuestro equipo de investigación, Juan Luis Franco, dedicado a la compilación de textos legales, asientos de Registros Públicos, datos de ediciones oficiales de la Real Federación Española de Fútbol, documentación oficial de los clubes, reseñas hemerográficas y notas de otras publicaciones, sobre los conceptos y sucesos relacionados con la fundación de los clubes de fútbol a finales del siglo XIX y primeros años del XX.

clip_image002

IUSPORT es un portal integrado por una asociación de profesionales dedicados al estudio, investigación y divulgación del Derecho del Deporte, con fines didácticos y sin ánimo de lucro. El portal pretende aportar opinión e información y servir de lugar de encuentro para los juristas, técnicos y agentes deportivos en torno al hecho deportivo desde una perspectiva jurídica.

Por su interés compartimos con nuestros lectores el texto del mencionado artículo.separador_thumb2Los clubes de fútbol desde el ordenamiento jurídico son asociaciones, y como tales (salvo las excepciones dispuestas en la Ley 10/1990, de 15 de octubre, del Deporte, y desde ese momento) hay que considerarlos.

Su antigüedad, como la de cualquier institución o persona jurídica, parte desde el momento en que el ordenamiento vigente le otorga personalidad jurídica, independiente de la de sus miembros.

Este hecho, aparentemente sencillo, es objeto de controversia, especialmente, con los clubes fundados a finales del siglo XIX.

Este siglo XIX fue el que trajo la regulación del Derecho de Asociación a España, reconociéndose plenamente el mismo en el último tercio del siglo.

En lo que respecta al asunto tratado, los clubes de fútbol, hay que tener en cuenta la normativa promulgada en el último cuarto del siglo y primeros años del siglo XX.

Seguir leyendo en IUSPORT

compartir en facebook compartir en google+ compartir en twitter compartir en pinterest compartir en likedin

domingo, 25 de septiembre de 2016

UN NUEVO HALLAZGO

Tras el repaso efectuado días atrás a los Subcampeonatos del Sevilla F.C., vamos a proponerles hoy un viaje hacia un Campeonato semidesconocido para una gran mayoría de aficionados y sobre todo para los más jóvenes que difícilmente hayan oído hablar de él.

Se trata del Torneo denominado “COPA RAMÓN SÁNCHEZ-PIZJUÁN”

Lo primero que pensarán todos ustedes es que el asunto tendrá un marcado carácter sevillista.

Pues nada más lejos de la realidad.

Todo surgió a iniciativa de la Federación Andaluza de Fútbol con tan férrea voluntad de llevarlo a la práctica hasta el punto que las bases del nuevo Torneo fueron aprobadas por su Comité directivo el jueves día 9 de mayo de 1957 habiéndose comenzado la competición con la disputa de la primera jornada el domingo anterior, día 5.

D. Ramón Sánchez-Pizjuán y Muñoz había fallecido poco más de seis meses antes, un 28 de octubre del año anterior y, en efecto, la denominación de esta Copa que se creaba ahora tenía como finalidad perpetuar la memoria de su persona.

Cualquiera de nosotros colegiríamos, a día de hoy, razonablemente que no hay forma más efectiva para recordar eternamente su nombre que ponérselo al estadio al que venimos asiduamente pero hemos de tener en cuenta que en esas fechas además de que el estadio aún no era una realidad tangible, ni siquiera estaba bautizado y todas las referencias que se hacían al mismo y constaban en el Proyecto hablaban del “Gran Estadio”.

La FAF homenajeaba así a la persona, no al presidente del Sevilla, que había promocionado y defendido el fútbol andaluz y su cantera desde diversas posiciones y en todos los frentes posibles consiguiendo como ningún otro la grandeza y el respeto que el fútbol del sur se había ganado frente al resto de Federaciones.

Por estas razones se crea una competición que no va destinada a los primeros equipos sino al fútbol base tomando parte en él los equipos andaluces de 3ª División y mediante un sistema de liguilla a doble partido para disfrute de todas las aficiones.

Así transcurrió esta primera jornada histórica de la recién creada Copa.

clip_image002

Tras esta jornada se unió la U.D. Lebrijana y se formaron dos grupos de seis equipos.

En la tercera jornada ya se formó un nuevo grupo con equipos de Málaga y Granada.

Jornada a jornada la competición fue reuniendo a equipos representativos de toda Andalucía y creciendo en su importancia.

Vamos a mostrar una lista, sin carácter exhaustivo, con las primeras ediciones disputadas con sus campeones y finalistas:

Temporada 1956/57: C.Atlético Morón 2 - Barbate 1

Temporada 1957/58: C.D. San Fernando. Tras superar al Cádiz y al A.Morón

Temporada 1958/59: C.D. Puerto 3 - C.D. Málaga 0

Temporada 1959/60: R.Balompédica Linense 3 - Racing Portuense 2

Temporada 1960/61: Jerez Industrial 5 - La Palma 2

Temporada 1961/62: U. Deportiva Cañamera

Temporada 1962/63: Atlético Cordobés 2 - Balón de Cádiz 1

Temporada 1963/64: C.Deportivo Málaga 2 - At.Cordobés 0

Temporada 1964/65: Málaga 3 - Betis 0

Temporada 1965/66: Triana 5 - Atlético de Ceuta 1

Como se puede deducir tras recorrer con la mirada esta relación algunos de los equipos que disputaron la competición no figuraban literalmente en 3ª División como por ejemplo el Málaga y el Betis. Este último en la temporada 1964/65 ya hacía 11 años que había superado ese nivel pero todo parece indicar que se relajó la norma con tal de que incluyeran en la alineación a un buen número de jugadores pertenecientes a los escalafones inferiores y también aprovechaban los equipos para probar nuevos jugadores.

Al año siguiente se proclama campeón el Triana que exhibía su condición de filial del Betis.

Llegados a este punto, aún no conocíamos la imagen de la Copa puesta en juego debido a la dificultad de encontrar en la hemerografía consultada reportajes gráficos sobre esta competición. La prensa de la época ofrecía normalmente la información sobre el resultado y en el mejor de los casos una breve crónica del partido.

Comenzamos a mover la pelota con desplazamientos largos pero las gestiones realizadas para localizar el Trofeo quedaban truncadas de alguna forma u otra, o bien el equipo había desaparecido hacía tiempo y se habían desperdigado todas sus pertenencias, en otros casos que los clubs habían sido absorbidos no existía inventarios de los mismos o simplemente que se habrían perdido o que alguien lo tendría guardado en otro sitio en el caso de algunos filiales, etc.

Fue entonces cuando se nos encendió la luz, echamos el balón al suelo y con pasos y pases cortos y precisos sabíamos que marcaríamos el gol que nos daría la “Copa”.

En la temporada 1958/59 el Club Deportivo Puerto conquistó el Título venciendo por 3 goles a 0 al Málaga vigente en esa época (recordamos que hubo varios)

clip_image004

Esa temporada fue la primera que el CD Puerto actuó como filial del Sevilla F.C. por eso actuaron con él algunos elementos del equipo matriz independientemente que jugador nuevo que se fichaba para el Club se probaba previamente en el filial.

clip_image006

Conocedores de los valores que impregnan al Sevilla F.C. que devienen en una actitud sumamente respetuosa con su Historia, una escrupulosa conservación de su patrimonio y orgulloso de su cantera y filiales (motivos sobrados tiene para ello) intuíamos que a través de su Área de Historia resultaría un juego de niños el poder disponer del preciado trofeo.

Así fue.

Y aquí les ofrecemos para deleite del sevillismo.

La Copa Ramón Sánchez-Pizjuán

clip_image008

                                                 III COPA RAMÓN SÁNCHEZ-PIZJUÁN

clip_image010

compartir en facebook compartir en google+ compartir en twitter compartir en pinterest compartir en likedin

domingo, 18 de septiembre de 2016

#BETISLEAKS: EL CASO ANTÚNEZ

Resumir el tan manido, cacareado y manipuladísimo “caso Antúnez” en un solo artículo es misión casi imposible, pero si hay un tema que merece figurar con todos los honores en nuestro rincón de #BetisLeaks es éste, sin duda. Nunca jamás, en toda la historia de la Liga en España, se pretendió hacer más daño sin causa ni interés propio, que el Betis al Sevilla en la temporada 1945-46 con Antúnez como coartada.

La historia, con todo lujo de detalles, pruebas y documentos desempolvados en una investigación sin precedentes, pueden conocerla a fondo en el monográfico de Enrique Vidal “Caso Antúnez, más allá del honor”, publicado hace ya varios años. Tomamos de dicha obra las citas bibliográficas que figuran en las imágenes, mencionando expresamente las fuentes de las que están tomadas para que cualquier susceptible compruebe las mismas.

 ca

El meollo del asunto es que el Betis pretendió que se desposeyera al Sevilla de su título de Campeón de Liga. Sí, como lo oyen, el equipo victimista, el club de los llorones que justifica sus desgracias en supuestas agresiones sevillistas que comparadas con esto parecen riñas de niños, quiso robarle a su rival la Liga conquistada en los terrenos de juego. ¿Se imaginan algo así al revés? La que tendríamos que aguantar. Pues eso.

Tradicionalmente se presenta el caso Antúnez como paradigma del poder sevillista, federativo y político, usado contra el Betis durante la posguerra. El Sevilla siempre es el malo y el Betis el pobrecito desgraciado que se gana las simpatías de todos porque es pisoteado con malas artes por su rival. El consabido tópico demagógico de que los sevillistas eran todos fascistas y los béticos, gente humilde represaliada por el franquismo. Y así, con este maniqueísmo de buenos y malos, llegamos hasta nuestros días, porque interesa, cuando la realidad, a poco que se investiga mínimamente, demuestra objetivamente lo contrario.

Antúnez llega al Sevilla en enero de 1946 porque el chaval (por cierto, formado en la cantera sevillista) se pone a tiro tras la enésima mirada al otro lado de la afición bética en plena crisis de supervivencia y porque ningún otro club estaba dispuesto a pagar por él la morterada que pagó el Sevilla. Ochenta mil pesetas. La apuesta sevillista se debe a que el club se codea en esos momentos con Madrid, Barcelona y At. Bilbao por el título de liga, y se quiere intentar rematar la hombrada.

El cobarde presidente bético Eduardo Benjumea se quitó de en medio cuando la única salida a la supervivencia del club era la venta del jugador, literalmente desapareció de las oficinas. Pero consintió que sus vicepresidentes Hernández Nalda y De la Torre, apoderados federativamente para todas las transacciones de entradas y salidas de jugadores, rubricaran el traspaso de Antúnez al Sevilla. Cuando se hizo pública la transferencia, la hinchada bética se rebeló y Benjumea, en lugar de salir dando la cara para defender una gestión impopular pero necesaria, acusó de traición a sus propios vicepresidentes y declaró nula la transacción por no contar con su firma. Hernández Nalda y De la Torre se defendieron señalando el OK telefónico del presidente a la venta como prueba de su consentimiento. Benjumea lo negó.

Lo que se inició como una trifulca interna entre directivos béticos salpicó de inmediato al jugador, al Sevilla y a la propia competición liguera. La prensa, en asunto tan morboso, se inmiscuyó con fruición. El Sevilla quiso evitar que el asunto fuera objeto de un juicio mediático, que fue la estrategia bética desde el comienzo, hábilmente administrada por el abogado Adolfo Cuéllar, experto en propaganda, no en vano fue el guionista de las tenebrosas alocuciones radiadas de Queipo de Llano (a la sazón, Presidente de Honor de la Tertulia Cultural Bética) tras el golpe militar del 36.

El Betis, en mitad de la tabla de la 2ª División y sin un duro en sus arcas, sacaba una noticia sobre el caso en los periódicos cada día, incluso llegó a publicar íntegramente las alegaciones de su recurso ante la Federación. La opinión pública solo tenía la versión bética de las cosas y tomaba partido por ella. Pero mientras esto sucedía a nivel local, los periódicos nacionales se preocupaban más por las consecuencias del affaire en la competición liguera. La escaramuza exótica entre sevillistas y béticos no era más que eso, una anécdota cainita de los sevillanos. Lo verdaderamente relevante era que el Sevilla podría caerse de la pugna por la liga, en beneficio de Madrid, Barcelona y At. Bilbao.

 ca1

Sometido el asunto a la Federación Regional Sur, ésta se inhibió a favor de la Federación Española para intentar evitar suspicacias, que envió a su Secretario a Sevilla a tomar declaraciones y elaboró una propuesta de resolución de más de 30 folios, finalmente votada por los federativos a favor del Sevilla y del jugador. Conociendo todos los datos, y sin cercenar lo que interesa de lo que no interesa, es difícil pensar que la Federación prevaricase a favor del Sevilla cuando los rivales de los nervionenses por la Liga, Madrid, Barcelona y At. Bilbao, ocupaban cargos en el comité directivo de la Federación y les hubiese interesado fallar en su contra, declarando alineación indebida. Sin embargo, el Betis, de nuevo en la prensa, presentó el asunto como confabulación de todos los estamentos del fútbol orquestada por el Sevilla en su contra.

Un mes más tarde, cuando ya el Sevilla se había proclamado Campeón de Liga, se supo que el Betis presentó recurso ante el General Moscardó, Delegado Nacional de Deportes de Franco. No sólo eso, también se supo que los directivos del Betis realizaron gestiones personales en Madrid para asegurarse un sí a sus pretensiones.

 ca2

El recurso bético pedía expresamente que se desposeyera al Sevilla de los puntos obtenidos por alineación indebida de Antúnez o, lo que es lo mismo, que se le arrebatara la Liga conquistada en los terrenos de juego. Pero la fuerza del recurso del Betis no estaba en sus argumentos, sino en las relaciones entre el club, su planta noble y el núcleo duro del franquismo. Eso es lo que explicaba la presencia de directivos béticos en Madrid antes de fallarse el asunto, como bien explica el periodista e Historiador oficial del Real Betis Balompié, Manuel Rodríguez López, en su trabajo de ABC titulado “El caso Antúnez: Sevilla y Betis frente a frente”, publicado en ABC de Sevilla el 18 de julio (¡qué día más emblemático!) de 1988:

 ca3

Efectivamente, el Presidente bético Benjumea participó en el golpe militar de Queipo en Sevilla y era amigo de Fernando Coca de la Piñera, Gobernador Civil de Sevilla y mecenas del Betis, compañero de armas de Moscardó, todos ellos falangistas. Queipo de Llano era Presidente de Honor de la Tertulia Cultural Bética, la auténtica secretaría del club. El propio Sanjurjo llegó a ser socio del Betis. El general Sánchez Laulhe, también falangista, era entonces el Presidente de Honor del Real Betis Balompié. Adolfo Cuéllar, abogado y amigo íntimo de Queipo, y su colega Domenech Romero, el otro abogado del caso, auditor de guerra junto con Bohórquez Vecina (Presidente de la Tertulia Bética), eran parte importante del círculo de la extrema derecha y fascista sevillana que copaba el poder en el Betis, con la destacada figura de José Cuesta Monereo, fundador del club, presente en sus decisiones hasta los años 70 del pasado siglo.

Moscardó no se atrevió a desposeer al Sevilla de la Liga, como le pedía expresamente el Betis, hubiera sido un escándalo mayúsculo y no había argumentos reales para ello. Sin embargo, anuló el traspaso de Antúnez. Y no lo hizo de cualquier manera, no. Dictó su sentencia sin escuchar las alegaciones del Sevilla ni las de Antúnez, sólo las del Betis, lo que supone una infracción del procedimiento intolerable e inimaginable en cualquier estado de Derecho que por sí sola acredita la ilegalidad e injusticia de la decisión. Pero claro, era una Dictadura y los beneficiados, eran sus amiguetes del Betis.

 ca4

La indignación en el mundo federativo por semejante intromisión hizo que dimitiesen en bloque todos sus componentes no sólo en fútbol sino en la mayoría de los deportes. Lo mismo hicieron los presidentes de la mayoría de clubs de 1ª y 2ª División, asombrados por el fallo injusto de Moscardó contra el Sevilla. Incluso llegó a plantarse el presidente del Barcelona, que hubiese sido el máximo beneficiario de la desposesión de la liga sevillista, presentando su dimisión.

 ca5

En definitiva, un escándalo legal provocado por el victimismo verdiblanco que al menos les sirvió para algo. Antúnez fue fichado otra vez por el Sevilla pagando 100.000 pesetas y la cesión del portero Paquillo, y las arcas béticas consiguieron sobrevivir gracias a la extorsión de su eterno rival.

Que a día de hoy aún haya periodistas, políticos o escritores que aludan al tópico del caso Antúnez en su versión más rancia y acomplejada no deja de ser un chiste de mal gusto que retrata su podredumbre humana y su nulo interés por investigar o leer lo ya investigado, demostrando así su ignorancia y desconocimiento, cuando no directamente su saña contra el Sevilla FC.

compartir en facebook compartir en google+ compartir en twitter compartir en pinterest compartir en likedin

martes, 13 de septiembre de 2016

RECUERDOS DE UN SOCIO INFANTIL

Por Manuel Ferrand.

image

Le sacaban el recibo mensual en la calle Sierpes, frente al Mercantil, subiendo una escalera estrecha y empinada, obra sólida de antiquísimos alarifes; tan resistente que soportaba cada mes la impaciencia de una cola maciza; tanto como el graderío de madera gris y crujiente de la tribuna.

Le llevaban al campo de Nervión como quien va de excursión al campo de verdad; bien provisto de intendencia porque sabido es que las excursiones avivan el apetito. Llegaba una media hora antes de comenzar el encuentro, pero ya había espectadores en la tribuna, en los bancos de pista, en el terraplén de la general, porque ir al fútbol era una manera muy particular de echar la tarde, sobre todo si se presentaba soleada. Otros, en cambio, llegaban con el tiempo justo, después de estimularse con el aperitivo de un partidillo en el Subcomité.

Al socio infantil, atravesada la tapia, le llamaba la atención el chalet vasco o así que servía de vestuario, con sus barandas de madera, adosado al marcador primitivo y, sobre todo, el alto muro del frontón que remataba un extraño escudo parecido al del Sevilla pero que no era el del Sevilla, sino escudo misterioso. Allí era donde hacían manos reglamentarias Campanal, Euskalduna y aquel Fede que usaba patillas cuando nadie las usaba y pañuelo anudado como casquete, que no se quitaba ni para jugar la Copa del Mundo.

En cada partido, el socio infantil esperaba el salto inverosímil, felino y certero de Guillermo Eizaguirre, el de la camiseta absurda, con cuadritos grises, camiseta de la suerte; la pajarita de López, el patadón de Deva, globo fenomenal de trayectoria inadivinable; el gol que la mole blanca de Campanal conseguiría contra viento y marea en la meta de Zamora, Ciriaco y Quincoces. Esperaba todo eso entre pregones del cacao Sam, de la cerveza, de la gaseosa, de los bocadillos y de “Campeón”; entre gritos de aliento y desaliento, enfados estrepitosos y sonoras chungas, cuando se le buscaba la rima al apellido del árbitro –con lo bien que arbitraba Melcón…- o se pedía “faut” y córner porque sí, porque la cosa se ponía nada más que regular. Con tales ingredientes se iba formando una modesta mitología donde entraban los personajes admirados, el efecto salutífero instantáneo de la llamada agua milagrosa, el cantarazo en la cabeza, la sonrisa de Pepe Brand , mirando a la tribuna después de un feliz primer tiempo; la figura de don Ramón, el presidente, en el palco, y la de don Ramón Encinas, en el banco a ras del césped; la portería favorable, el jugador –o el árbitro, o el equipo contrario- gafe de necesidad y las sombras evocadas por los nostálgicos –que si Spencer, que si “Kinké”-, bajo la arboleda de Eduardo dato.

Luego, el socio infantil fue poco a poco alejándose de Nervión. Volvía de vez en cuando y disfrutó con las estupendas inimitables diabluras de Raimundo, de un Pepillo y de otro Pepillo que vino después, de Mateos, allá por el tiempo de los “stukas”. Dejó de ser infantil y de ser socio. Muy de tarde en tarde volvió por Nervión.

La verdad es que ahora, si va, no lo pasa bien. Le parece que el fútbol se ha convertido en una cosa muy complicada, muy fría. Es más científico como dicen los cursis, y mas aburrido también. Cosas del fútbol. Y cosas de uno, que tampoco es el mismo de antes.

separador

image

Sobre el autor;

Nació Manuel Ferrand Bonilla en esta Sevilla amada en 1925. Y ha hecho tantas cosas, ha tenido tantas vertientes para el fluir de sus veneros, y tan bien todo, que se le puede aplicar sin duda el título de Hombre de las Musas. Escribió obritas de teatro cuando era un niño, colegial. Fundó un Cine-Club en su primera juventud, mientras dibujaba historietas y chistes para «Dígame», escribía cuentos para niños en «Letras» y para gente mayor en no sé cuántas revistas más. Inventó cosas tiernamente inútiles, pero que se vendían: algún juego de mesa, un abecedario deducido por asociación de imágenes y algo más. Llevó el peso de la revista «Museo» de Radio Nacional de España en Sevilla. Por entonces soñó en ser guionista profesional. Y entre esta barahúnda aparente, estudió en la Escuela de Bellas Artes y en la Facultad de Filosofía y Letras, en la que se licenció. Y pintó: retratos, murales; expuso en cuatro ocasiones, ilustró libros y colaboró intensamente en revistas de Madrid y de Sevilla. En la colección de «La Codorniz» hay centenares de obras suyas. Pero sus dibujos no son de un simple humorista gráfico, pretextos para ilustrar una frase ingeniosa. Son acabadas obras de arte. Y ha dado cursos en la Rábida, en la Universidad de Pamplona, en Madrid, a grupos de universitarios norteamericanos; sobre Arte, Novela, Periodismo, Literatura. Profesor de Historia del Arte, primero en la Facultad de Filosofía y Letras, luego en la de Bellas Artes. Y finalmente, sus dos actividades cruciales (lo son como el meridiano y el primer vertical. ¿O no lo son?): el periodismo y la novela”. (1)

Fue académico de la Real Academia de Buenas Letras de Sevilla y como periodista formó parte de la redacción de ABC de Sevilla. Obtuvo varios premios literarios como el Elisenda de Moncada (1966),el Platero (1967) o el Premio Planeta (1968 por su novela Con la noche a cuestas). Otros títulos; El otro bando (1966); La sotana colgada (1971); Quebranto y ventura del caballero Gaiferos (1973); La forastera (1974); Los farsantes (1975); El negocio del siglo (1977) y el volumen de relatos Fábulas sin remedio (1972). Destacó también en el campo del ensayo con títulos como Carta abierta a un españolito que viene al mundo (1974); Calles de Sevilla (1976) o La naturaleza en Sevilla (1977).

Falleció con 60 años en 1985. Desde 1997 unos jardines sevillanos llevan su nombre.

Fuentes:

Revista gráfica Sevillismo. Enero 1972. Nº 10.

(1) http://institucional.us.es/revistas/rasbl/8/art_3.pdf (DISCURSO DE CONTESTACION AL DE INGRESO DEL EXCMO. SR. D. MANUEL FERRAND BONILLA EN LA REAL ACADEMIA SEVILLANA DE BUENAS LETRAS POR EL EXCMO. SR. DR. D. ANTONIO GONZALEZMENESES Y MELENDEZ, CENSOR DE LA MISMA)

http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=ferrand-bonilla-manuel

http://sevilla.abc.es/20100830/cultura/humor-vital-manuel-ferrand-20100830.html

https://librosdeayeryhoy.wordpress.com/2014/11/13/carta-abierta-a-un-espanolito-que-viene-al-mundo-manuel-ferrand/

compartir en facebook compartir en google+ compartir en twitter compartir en pinterest compartir en likedin

domingo, 4 de septiembre de 2016

LOS SUBCAMPEONATOS DEL SEVILLA FC

“Del subcampeón no se acuerda nadie” (Luis Aragonés)

clip_image002

La cuestión de los subcampeonatos del Sevilla FC en competiciones oficiales es un tema poco tratado y bastante desconocido para el sevillismo.

No es difícil imaginar porqué.

Como todos los clubs verdaderamente grandes, el palmarés sevillista se centra en los títulos logrados en competiciones mayores, los máximos entorchados, que dan para una lista completísima.

Tomen buena nota:

1916/17 – Campeón de Andalucía

1918/19 – Campeón de Andalucía

1919/20 – Campeón de Andalucía

1920/21 – Campeón de Andalucía

1921/22 – Campeón de Andalucía

1922/23 – Campeón de Andalucía

1923/24 – Campeón de Andalucía

1924/25 – Campeón de Andalucía

1925/26 – Campeón de Andalucía

1926/27 – Campeón de Andalucía

1928/29 – Campeón de Andalucía

1929/30 – Campeón de Andalucía

1930/31 – Campeón de Andalucía

1931/32 – Campeón de Andalucía

1932/33 – Campeón de Andalucía

1934-35 – Campeón de España

1935/36 – Campeón de Andalucía

1938/39 – Campeón de Andalucía y Campeón de España

1939/40 – Campeón de Andalucía

1945/46 – Campeón de Liga

1947/48 – Campeón de España

2005/06 – Campeón UEFA Cup

2006/07 – Campeón UEFA SuperCup, UEFA Cup y Campeón de España

2007/08 – Campeón Supercopa de España

2009/10 – Campeón de España

2013/14 – Campeón Europa League

2014/15 – Campeón Europa League

2015/16 – Campeón Europa League

clip_image004

En total, 18 Campeonatos de Andalucía, 5 Campeonatos de España, 1 Campeonato de Liga, 5 UEFA / Europa League, 1 Supercopa de Europa y 1 Supercopa de España.

Como habrán podido observar, no se han incluido triunfos en categorías inferiores como la Segunda División u otras más bajas en las que jamás ha militado el Sevilla FC.

Tampoco hemos contabilizado victorias de plata con otros equipos de la misma entidad como puedan ser el amateur, juveniles, filiales, etc., que suman numerosos entorchados en Copa de España, Liga, Copa de Campeones, etc.

Sí, sabemos que otros clubs rellenan artificialmente su palmarés, palcos y museos con subcampeonatos u otros méritos en competiciones o torneos no oficiales, incluso los hay que fantasean con “triunfos” morales, tipo simpatía, número de abonados low cost, el humor de sus jugadores u otras hazañas extraordinarias que haría bien en estudiar Iker Jiménez.

El que no se consuela es porque no quiere.

clip_image006

Pero volvamos por donde íbamos, que nos perdemos.

Los dos recientes subcampeonatos del Sevilla FC, como consecuencia de sus derrotas (sin paños calientes ni lloros) en la Supercopa de Europa y la Supercopa de España de 2016 ante el Real Madrid y el FC Barcelona, respectivamente, nos han recordado el resto de casos en los que el Sevilla FC ha rozado con la yema de los dedos la posibilidad de agrandar su meritoria lista de títulos alcanzados.

Y verdaderamente, se da uno cuenta de que son muchos y muy importantes esos subcampeonatos:

1915/16 – Subcampeón de Andalucía

1917/18 – Subcampeón de Andalucía

1927/28 – Subcampeón de Andalucía

1939/40 – Subcampeón de Liga

1942/43 – Subcampeón de Liga

1948/49 – Subcampeón de la Copa Eva Perón

1950/51 – Subcampeón de Liga

1954/55 – Subcampeón de España

1956/57 – Subcampeón de Liga

1961/62 – Subcampeón de España

2007/08 – Subcampeón de la Supercopa de Europa

2010/11 – Subcampeón de la Supercopa de España

2014/15 – Subcampeón de la Supercopa de Europa

2015/16 – Subcampeón de la Supercopa de Europa y Subcampeón de España

2016/17 – Subcampeón de la Supercopa de Europa

2016/17 - Subcampeón de la Supercopa de España

En total, 3 Subcampeonatos de Andalucía, 3 Subcampeonatos de España, 4 Subcampeonatos de Liga, 4 Subcampeonatos de Supercopa de Europa y 2 Subcampeonatos de Supercopa de España. Se les puede añadir, si ustedes quieren, el Subcampeonato de 1948 en la Copa Eva Perón, equivalente a la Supercopa de España actual.

De esos subcampeonatos hay algunos especialmente sangrantes, por ejemplo, los de liga en las temporadas 1939-40 y 1950-51.

La primera se perdió en la desgraciada tarde de El Bardín, cuando a falta de 15 minutos éramos campeones, y un motivadísimo Hércules que no se jugaba nada nos empataba a tres mientras que en Madrid, al mismo tiempo, el Atlético Aviación despachaba su trámite local para campeonar con la presencia en el palco de las máximas autoridades franquistas, entre ellas, el protector bético Sáenz de Buruaga, como si éstas “intuyeran” que el Sevilla FC acabaría palmando en Alicante y que habría celebración in situ por Vallecas.

Por su parte, el subcampeonato de la temporada 1950-51 fue el del atraco del árbitro Azón, mejor dicho, de su auxiliar Saz, aquel juez de línea que era empleado del presidente bético Benito Villamarín, y que anuló ¿premeditadamente? el gol del título al delantero centro sevillista Araujo.

En la Copa de España, los tres subcampeonatos sevillistas han sido muy dolorosos, especialmente, el de 1962. Partidazo del Sevilla ante el Real Madrid de Di Stéfano, Puskas, Gento y compañía en su propio estadio, el Santiago Bernabeu, sede del encuentro. Es la final recordada por el penalti fallado a poco del final por Mateos y que debió haber tirado Diéguez, con empate a uno en el marcador, y el del gol de la derrota, obra de Puskas, encajado en el último minuto del encuentro. Fue un desenlace cruel, aunque permitió a los sevillistas clasificarse para disputar la Recopa de Europa al año siguiente.

En 1955 el Sevilla FC era favorito ante el Athletic Club de Bilbao tras su exhibición en semifinales ante el Real Madrid, al que venció 1-3 en el Bernabeu y 5-0 en Nervión (global 8-1). Pasaron cosas raras. Helenio Herrera dejó sin vestir al delantero centro titular Araujo, alineando en su lugar al habitual suplente Quirro, quien se lesionó en la primera jugada del partido, quedando inútil para el resto del encuentro, en un tiempo en el que no se admitían las sustituciones. Se jugó con 10 ante un grandísimo rival y se perdió por la mínima (1-0), desperdiciando claras ocasiones de empatar en los últimos minutos.

El subcampeonato de 2016 está bien fresco en la retina de todos los sevillistas. Un partido que se encaró bien ante el extraordinario FC Barcelona de Suárez, Messi y Neymar, cuya superioridad incontestable se puso en solfa tras la expulsión temprana de Mascherano al abortar ilegalmente con falta un uno a uno de Gameiro ante Ter Stegen. Al Sevilla FC quizás le faltaron las fuerzas gastadas solo tres días antes en otra final de máxima exigencia, la de Europa League ante el Liverpool FC, que ganó brillantemente remontando a los red devils con un inolvidable 3 a 1.

En Europa el Sevilla FC no ha perdido ninguna de las finales principales que ha disputado, cinco UEFAS / Europa League, en 2006, 2007, 2014, 2015 y 2016, sin embargo ha caído en todas las Supercopas de Europa derivadas de aquellas, salvo la primera de 2006.

En 2007 se perdió ante el AC Milan, más víctima del estado de shock por la muerte de Puerta que por factores deportivos.

En 2014 no se compitió en Cardiff ante el Real Madrid, pero en 2015, en Tiflis, ante el FC Barcelona, el equipo asombraría al mundo pese a las bajas y mermas de sus estrellas francesas, víctimas de una salmonelosis, remontando un 4-1 hasta empatar y cayendo en la prórroga víctima de una jugada a balón parado.

En Trondheim 2016 la fatalidad se cebó también con los nuestros, pues casi con un asa de la copa en la mano, se concedió un empate de manera incomprensible en el último minuto de la prolongación del partido, y el gol definitivo en el último minuto de la prórroga posterior, que hubo de disputar el equipo con un hombre menos. Como en 1962, el Real Madrid resultó vencedor más por inercia que por superioridad deportiva en el campo.

No vamos a hacer una lectura victimista de los títulos que podríamos tener en las vitrinas de haber sido otra nuestra suerte o nuestro acierto, eso queda para otros, pero si queremos extraer un par de conclusiones de las muchas posibles que deja este análisis:

Sumando campeonatos y subcampeonatos, el sevillista puede darse cuenta la de años, no ya aislados sino con continuidad en el tiempo, que su club ha peleado por grandes cosas. Desde 1916 hasta 1929. Desde 1934 hasta 1962 (exceptuando 1936-1939). Desde 2005 hasta 2016. Suman todos ellos un total de 52 temporadas al máximo nivel en las competiciones oficiales correspondientes, una auténtica barbaridad en la élite. Más o menos los años que otros bien cerquita han habitado las catacumbas del fútbol español.

Y para el más morboso: aquí le dejamos la comprobación empírica de que, hasta en número e importancia de subcampeonatos en competiciones oficiales, le damos una paliza a cualquier otro club de nuestro entorno, a la inmensa mayoría de los de la liga e incluso a aquellos que presumen de subcampeonatos como si fueran oro puro al punto incluso de alardear de ello mediante camisetas conmemorativas. Que ya hay que ser patéticos.

clip_image007

Sin duda, los sevillistas estamos hechos de otra pasta.

compartir en facebook compartir en google+ compartir en twitter compartir en pinterest compartir en likedin

miércoles, 3 de agosto de 2016

SI HAY QUE CAER...

Por @maldinisfc

Una vez mas, otra, vaya rachita, nos encontramos en los días previos de una cita de esas que hace 12 ó 13 años mirábamos con envidia, casi convencidos de que jamás nos tocaría a nosotros.

Una vez, con los calores de agosto y media Sevilla repartida por las playas, el equipo que lleva el nombre de la ciudad, con absoluto orgullo, gallardía, honor, y por qué no decirlo? cojones, se presenta en una cita de las de recordar para siempre, de las que ponen nervioso, de las que erizan la piel y da escalofríos; una Supercopa de Europa, señores.

No son pocas las veces que uno  ha escrito que hay mil maneras de perder, si es que tenemos que hacerlo, y uno no se conforma con todo lo que no sea mordiendo, sudando sangre, con la cabeza alta y mirando a los ojos sea quien sea quien tienes delante. Jamás fui de victorias morales, siempre me parecieron absurdas, pero si tengo que caer, prefiero hacerlo como en Tiflis, mano a mano y golpe a golpe contra un gigante y dando una lección de pundonor como pocas veces vio el Planeta Fútbol, que como se hizo en Cardiff, que solo nos faltó pedir perdón por presentarnos a jugar.

Es un premio, un trofeo de verano según aquellos a los que les viene grande hasta jugarla en la XBOX, pero es una oportunidad de oro para decir que estamos aquí, que el Sevilla no es un cualquiera, que la queremos más que a nada en este mundo, y que queremos empezar el curso futbolístico levantando esa preciosidad plateada, que hace una década inundó las calles de Sevilla, (como no?) tras aquel mítico baño al Barça.

Hacedlo por nosotros, traérosla por esos miles de hijos de la ciudad, que llevamos marcado a fuego el nombre de la misma, que no miramos cuántos, sino que huevos tenemos y que buenos somos, y vamos a pasear plata una vez mas por ese centro que enamora al mundo, por esos rincones que tantas veces vio pasear ese precioso escudo, saber, sabemos, vamos a demostrarlo. Y si no pudiese ser, se cae MORDIENDO, SUDANDO SANGRE, CON LA CABEZA ALTA Y MIRANDO A LOS OJOS. Vamos Sevilla.

CXMpWr4WcAA6Ljq

compartir en facebook compartir en google+ compartir en twitter compartir en pinterest compartir en likedin

jueves, 21 de julio de 2016

EL SEVILLA FC, Y LA HISTORIA DEL ABASTECIMIENTO DE AGUAS

Interesantísimo artículo de Pedro Sánchez publicado en ABC, que recomendamos desde aquí.

compartir en facebook compartir en google+ compartir en twitter compartir en pinterest compartir en likedin

miércoles, 20 de julio de 2016

BALMONT: CUANDO COMAS ERA DIOS

img_147401

Sí, todo el mundo sabe perfectamente quién es quién, en la desgracia, y en el calvario que está sufriendo el Real Club Recreativo de Huelva. Pero algunos pretenden marcharse de rositas, escondidos, acechando, desapercibidos, para cuando lleguen tiempos mejores.

Todos saben perfectamente quiénes son los culpables del desastre del Recre, a nivel económico, a nivel deportivo, a nivel social, pero, ¿quién es el responsable del desastre que ha supuesto en los últimos años la historiografía del club onubense, que es su bien más preciado?

¿Quién ha sido el conspirador permanente, dibujando a un Sevilla FC destructor y apocalíptico de Huelva para quedarse con el decanato, que a la postre se ha demostrado es falso?

¿Quién ha enmierdado la Historia recreativista, de tal forma que ni los más expertos son capaces de ponerla en pie, y que llevan a conclusiones de desaparición del Recre en determinados momentos históricos?

¿Quién culpabilizó de forma rastrera a los magníficos y legítimos historiadores del club onubense, esos que le dieron prestigio, y que fueron reconocidos por la historia del fútbol nacional, cuyo único pecado fue ser testigos de la Historia? ¿Quién se los cargó y denostó, para erigirse como único defensor de su verdad?

El Sevilla FC no persigue un decanato que no le corresponde, como se ha demostrado apoyando al Recre para que no desaparezca, incluso por su Área de Historia. Hoy es uno de los mejores aliados que el Real Club de Recreativo de Huelva pueda tener, como siempre fue y demostró. 

La historia recreativista está puesta en boca de todos los historiadores más prestigiosos, (excepto amiguetes de la acera de enfrente, compañeros de odio junto a Balmont a lo que huele a sevillista) por su escasa calidad, abriendo lagunas importantes, que no sabemos si serán salvables a medio plazo para el decanato. Se habla de la misma en petit comité a niveles federativos, por el desastre que ha supuesto que un personaje como Balmont, haya puesto sus zarpas en el episodio más glorioso del fútbol patrio, que es su nacimiento.

Y nosotros veníamos advirtiendo de ello desde hace muchos años atrás. Por sus métodos mezquinos, por sus manipulaciones, y por su falta de profesionalidad, la historia del Recreativo está en peligro. Si el Recre puede perder su decanato, no será porque desaparezca, pues su afición se ha puesto las pilas para que esto no ocurra. Si el decanato está en peligro, es porque este personaje, Balmont, prácticamente ha demostrado que no es el decano del fútbol español, por su desconocimiento de la Historia, por sus meteduras de pata, por sus contradicciones, por sus manipulaciones, y su vergonzosa forma de actuar. Esto lo hemos denunciado desde aquí mil y una veces.

El recreativismo debe depurar todas las responsabilidades, y señalar a todos los culpables de la caótica situación del club a todos sus niveles, y tener memoria histórica, pues la Historia es su bien más preciado

Convenció a Comas, como a otros muchos que hoy se arrepienten de haberle hecho caso,  para que le apoyase en su causa enfermiza, posicionándose frente al Sevilla FC. A cambio Comas sería un semidiós en sus palabras, en uno de los múltiples blogs y escritos, la mayoría de forma anónima para ocultar su mezquindad personal. Nadie ha escrito jamás con tal nivel de peloteo a Comas en Huelva como Balmont, como demostraremos.

Pero cuando vio el peligro de lo insalvable, le faltó tiempo para borrar el artículo y poder camuflarse como un camaleón, aunque siempre estas cosas son recuperables para la verdadera memoria histórica. Se le escapará de rositas al recreativismo, volverá esperando tiempos mejores como adalid de la Historia, pero a nosotros no se nos escapa y dejamos testimonio de ello.

Descarga a Comas de su responsabilidad echándosela a otros, salvándole del desastre, enmendando la plana a la afición albiazul, y arremetiendo contra la prensa. Que se lo cuente nuevamente al recreativismo si tiene agallas.

Esto fue lo que escribió y después borró sibilinamente.

separador-texto

¡YA ESTÁ BIEN DE APUNTAR A LA MISMA CABEZA!

Sábado, 8 de noviembre de 2014

Parece que en Huelva la memoria colectiva, cuando nos interesa, desaparece en la noche de los tiempos. Ya se ha olvidado la "fabulosa" gestión del Sr. Mendoza y su equipo que dejó al Club con una deuda de casi 18 Millones de Euros. Tengo entendido incluso que el Sr. Mendoza se jacta de dar algún que otro consejo sobre gestión empresarial. Como dice más de uno: "es para mear y no echar gota", sobre todo después de dejar al Club con una trampa no solo de tal magnitud sino que además era una trampa encubierta a todas luces que los siguientes propietarios (los actuales) se encontraron por sorpresa. Hoy la deuda del Club asciende aproximadamente a los 9 millones de Euros; reducida a la mitad como puede verse en casi cuatro años de gestión de los actuales propietarios.

Hago hincapié: cuatro años y la deuda de 18 millones se reduce a la mitad. Desde un punto de vista estrictamente "económico" hay que admitir (y si no se admite es de ser un absoluto necio) que la gestión ha sido excelente. Y quién se enajene y piense lo contrario debería mirárselo seriamente.Bueno, algo es algo, ¿no?.

Es cierto, y nadie lo pone en duda, que ha habido cosas que se han podido hacer mejor, es obvio. Pero no es menos cierto que aquí en Huelva somos muy dados a recelar de los foráneos, dándonoslas de "Onubenses sabelotodos", que cualquier cosa la hacemos de forma impecable. Muy dados somos a dar lecciones cuando luego no hemos demostrado nunca saber hacer las cosas demasiado bien, yéndosenos la fuerza por la boca, porque luego metemos la cabeza debajo de tierra y que sea lo que Dios quiera. Así ha sido y es nuestra idiosincrasia y ya es hora de hablar claro y poner todas las cartas sobre la mesa. Para demostrar esto que digo es suficiente con hacerse una pregunta:

De los gestores del Club Decano desde su fundación, ¿cuáles han sido los que nos han comandado en las épocas más gloriosas?; efectivamente, Williams Alexander Mackay y W.J. Alcock. Fue marcharse de Huelva el eminente Doctor y morir poco después en 1927 y el Club, en manos de Onubenses mayoritariamente, ya no ha levantado realmente cabeza, amén de los últimos ascensos y la final de la Copa del Rey. Unos hitos efímeros y manchados por la desastrosa gestión del Club y que nos ha costado una deuda de 18 Millones de Euros. Y ahora que me paro a pensarlo un poco me doy cuenta de que no he oído en Huelva ni una miserable crítica en condiciones a la nefasta Gestión del Sr. Mendoza. Lamentable.

Por cierto, ¿Tiene el Dr. Mackay una estatua o un busto en Huelva en reconocimiento de su cariño y su legado?, pues no, y me consta que D. Pablo Comas lo tenía previsto en la comisión del 125 aniversario, pero un Consejero del Club del que sobran las especificaciones optó por una estatua para ensalzar a la afición del Decano, esa que llena a reventar, domingo tras domingo, el nuevo Estadio Colombino. Esa que llega desde todos los rincones de la provincia en masa. Y no quiero decir con esta última reflexión que el aficionado no tenga motivos para enfadarse con aspectos de la gestión deportiva del Club, pero el precio que se hace pagar a un club tan humilde como el nuestro es demasiado alto. Sin duda que podrían revisarse los precios de los abonos o la gestión comercial en general, pero 7000 socios para un Club como el Decano es demasiado irritante, la verdad.

Un apunte antes de que se me olvide: Este consejo es el único que ha puesto en marcha medidas para acercar al club al resto de pueblos de la provincia, llevando fuera de la capital la exposición fotográfica del 125 aniversario, creando en Lepe el "Torneo del Decano de fútbol español", jugando partidos en otros municipios de nuestra provincia e inaugurando peñas allende los estrictos límites capitalinos y difundiendo nuestra historia con el Museo del Decano del Fútbol Español, cosa que por cierto debería haberse creado hace ya muchos años sin duda. ¿Qué hicieron los anteriores gestores onubenses, llámese por ejemplo Paco Mendoza o Diego de la Villa en este sentido?. Yo se lo digo a usted: NADA.

En conclusión a esto último yo diría con simpleza que si aquí en Huelva no sabemos (que es muy diferente a "no queremos") defender lo nuestro como se merece realmente (a las pruebas de la historia me remito) entonces habrá que ser valientes y abrir las puertas de par en par a corrientes externas...y dejarles trabajar en paz; eso si, con la supervisión correspondiente, pero dejándoles trabajar tranquilos; cosa que desde el principio no hemos dejado hacer a los nuevos propietarios.

Pues bien, con ese panorama inicial de 18 millones de deuda los actuales propietarios se han tenido que enfrentar desde el primer momento a una frontal oposición de la mayoría de los medios y stakeholders de la sociedad onubense. Vamos, que han tenido que empezar a nadar contracorriente desde el principio. Es cierto que D. Pablo Comas no ha sabido leer algunos aspectos del onubense "tipo" y su vehemencia en ocasiones le ha llevado a cometer algún que otro error. Pero nadie puede negar el empeño que ha puesto el consejo en dar a este club otro aire, otra dirección, con más o menos acierto, pero con valentía sin duda alguna.

Y es en ese "nadar contra corriente" que se ha encontrado D. Pablo Comas, dónde se ha topado con una ola gigante, es decir, con Hacienda, y con el embargo de las cuentas del Decano; en un cambio de rumbo sin igual de la agencia tributaria en cuanto a los criterios administrativos de las deudas de los Clubes. Todos sabéis los detalles.

Con las cuentas embargadas, desde hace tiempo, cualquier ingreso que tenga el Club, automáticamente pasa a manos de la Agencia Tributaria. En esas condiciones ¿Quién ha pagado los salarios de los trabajadores y jugadores del Club?; pues D, Pablo Comas y el accionista mayoritario, ambos de su propio bolsillo. ¿Hay impagos en el Club?, Por supuesto que los hay, nadie lo ha negado nunca y es un hecho, pero ¿cúantos meses se deben realmente a los jugadores?. ¿Seis?, ¿ocho?, ¿cuatro?....¡¡¿cuántos?!!. Desde luego que teniendo en cuenta la confrontación directa, desde un principio, que desde los medios locales se ha hecho al consejo de Administración del Decano, éstos medios tienen la tendencia a multiplicar las fechas.

Pues bien, desde fuentes fidedignas me aseguran que a los jugadores no se les debe tanto como dicen en los medios o como algunos insensatos están intentando meter en la cabeza de los Onubenses para meter una presión absurda. Hablamos de mensualidades próximas a un trimestre de impagos a los jugadores y algo más a los trabajadores del Club. ¿A qué vino entonces el acto publico de los jugadores el otro día si por una parte saben que el Club es viable pero que la situación con hacienda está retrasando sus pagos?, ¿Qué necesidad había de someter a una presión añadida a Pablo Comas y su consejo cuando es éste el que está incluso poniendo de su bolsillo los sueldos de los jugadores?.

Porque no nos olvidemos que si Hacienda no hubiera bloqueado las cuentas del Club, éste estaría al día en los pagos; y teniendo en cuenta que esta situación no va a prolongarse demasiado en el tiempo (para bien o para mal) es obvio que más pronto que tarde esos pagos pendiente se terminarán cubriendo. ¿No ha estado la intervención de la plantilla absolutamente fuera de lugar?, ¿no han echado más leña al fuego sobre un consejo que desde el principio nunca ha contado con el beneplácito de innumerables periodistas locales?...

Ya va siendo hora de que miremos un poco más allá de nuestro propio ombligo y repartamos las responsabilidades que todos tenemos en esto: Desde los anteriores gestores que dejaron la mierda escondida debajo de la cama, hasta el aficionado, periodistas, y pasando desde luego también por el actual consejo de administración. Que cada cual saque sus propias conclusiones, pero dejemos de apuntar siempre a la misma cabeza; hay otras.

Lugar del que ha desaparecido el escrito original, aquí.

compartir en facebook compartir en google+ compartir en twitter compartir en pinterest compartir en likedin

viernes, 24 de junio de 2016

EL SEVILLA FC EN LA HISTORIA DEL FÚTBOL

Días atrás, Enrique Vidal, miembro del Área de Historia del Sevilla F.C., publicó en ABC de Sevilla un artículo que tuvo una extraordinaria repercusión, tanto en redes sociales como en el boca a boca entre sevillistas y aficionados al fútbol en general, según pudimos comprobar de primera mano. Las felicitaciones recibidas fueron incontables, así como las muestras de gratitud al autor y al propio Área de Historia.

A modo de presentación y resumen, diremos que el artículo compendia en una sola página las razones que singularizan al Sevilla F.C. dentro de la historia del fútbol como referente mundial, repasando los puntos cardinales de nuestra entidad: historia, estilo, credo, independencia, cantera, nombres propios y logros. Un texto, en definitiva, que pone en negro sobre blanco motivos y fundamentos tanto para el orgullo de todos los sevillistas, como para la defensa de su club y de su sentimiento ante las envidias ajenas.

Desde La Palangana Mecánica queremos hacernos eco del artículo e invitarles a que lo lean, cuanto más veces mejor, puesto que de cada revisión que les hagan, estamos seguros que serán capaces de apreciar multitud de nuevos matices y detalles que quedan ya para la posteridad.

Lo reproducimos aquí, tanto mediante PDF como el texto integral, para facilitar su acceso y consulta, dando las gracias a Enrique y al diario ABC de Sevilla por regalarnos esta joya y por el éxito de la publicación.

 

El Sevilla FC en La Historia Del Fútbol(1)

 

 

                       “EL SEVILLA F.C. EN LA HISTORIA DEL FÚTBOL”

Según la encuesta Big Count 2006 (Gran Censo 2006), publicada en julio de 2007 por FIFA Magazine, existen unos 24 millones de clubs de fútbol en el mundo. Si a este dato añadimos todos los clubs históricos ya desaparecidos, la cifra podría alcanzar casi el doble. Hablamos de fútbol federado, es decir, “football association”, el deporte surgido en la mítica reunión constitutiva del 26 de octubre de 1863 en la Freemasons’ Tavern de Londres. Evidentemente no es fácil destacar entre tal cantidad de equipos, menos aún sin pertenecer a una capital importante o ser de una gran ciudad en términos políticos o económicos. De hecho, distinguirse del resto bajo estas condiciones es casi un milagro. Por eso nos preguntamos, ¿qué hace singular al Sevilla F.C. dentro de esta superpoblación futbolística? ¿Por qué debemos reconocerlo como referente mundial? Con idea de responder a estos interrogantes repasaremos someramente varios factores muy significativos, para contextualizar y poner en valor los méritos de esta institución sevillana y universal.

El reciente reconocimiento del 25 de enero de 1890 como fecha fundacional del Sevilla Football Club ha puesto el foco de la actualidad mediática sobre uno de los pilares sagrados de la entidad sevillista, su historia. Fue el ingeniero escocés Hugo Maccoll quien, desde su llegada a Sevilla en el año 1887 para dirigir la fundición Portilla and White, trajo el fútbol a la denominada ciudad de la gracia, liderando una labor, a la par proselitista y pedagógica, entre sus propios paisanos británicos, otros miembros de la colonia extranjera (suecos, alemanes y franceses, fundamentalmente) y nativos sevillanos, que culminó con la creación del primer club deportivo español apellidado estrictamente como correspondía a su naturaleza: “Football Club”. La máxima autoridad británica en Sevilla, el Vicecónsul Edward F. Johnston, también escocés, fue elegido como primer presidente. El propio Maccoll fue designado como capitán. Y el sevillano Isaías White Méndez ocupó el cargo de Secretario. Los sevillistas fueron pioneros del fútbol institucional en España, organizaron la primera partida interclubs, celebrada el 8 de marzo de 1890 en Tablada, aportaron el primer goleador reconocido (Ritson), el primer árbitro (Johnston) y la primera victoria, dos a cero frente al Huelva Recreation Club.

De aquellos primitivos escoceses tomaron los sevillanos su primera y rudimentaria idea sobre el estilo de juego, fútbol combinativo, antítesis de la escuela inglesa de patadón y cargas que haría furor en la cornisa cantábrica entre los chicarrones del norte como mejor recurso para desenvolverse en campos pesados de fango y hierba alta. El clima seco, el piso árido, la complexión menuda y enclenque de los jóvenes aficionados sevillanos terminaron por reavivar los rescoldos del viejo estilo escocés haciendo suya una manera de practicar el fútbol donde primaba la habilidad, la doma del balón, la burla del rival más poderoso físicamente mediante el ingenio y la técnica, una suerte de lidia taurina llevada al campo de juego que tuvo su eclosión definitiva una tarde madrileña de primero de mayo de 1921 con exhibición y goleada frente al Athletic Club vizcaíno. Los cronistas de toda España se frotaban los ojos ante aquel espectáculo, y bautizaron el estilo de aquellos osados deportistas como escuela sevillista. Hoy, que todo el mundo alaba la técnica y el estilo de juego del Barcelona de Cruyff o Guardiola, de la selección española de Luis y Del Bosque, hay que reseñar que el primer club que en España practicó y elevó a los altares ese idioma futbolístico fue el Sevilla F.C., mucho antes de ninguna otra influencia ni del fútbol sudamericano ni del centroeuropeo. El catalán Kinké, el gallego Herminio y, sobre todo, los sevillanos Ocaña, Brand y Spencer, este último, autor del primer gol de chilena documentado en 1915, serían las principales estrellas de un equipo mítico cuya leyenda recorrió Europa y el norte de África.

Además del estilo de juego, el Sevilla F.C. originario hizo historia con un particular credo ideológico, resumido magistralmente por uno de sus primeros presidentes, José Luis Gallegos Arnosa, y una frase para la posteridad: “Todos los hombres, de cualquier condición social, ideas políticas o religiosas, tendrán aquí cabida”. La enorme trascendencia de este legado sólo puede comprenderse teniendo en cuenta el contexto temporal y sociopolítico en el que fueron pronunciadas, el de una España arruinada, en plena deriva de reafirmación patriótica tras los desastres de Cuba y Filipinas, con un Rey militar como jefe del Estado, el caciquismo y la política clientelar que sembraban un abismo entre los poderes fácticos y las capas populares, que miraba con recelo tanto al extranjero como al burgués emprendedor con formación intelectual e inquietudes vitales. Las actas oficiales del club demuestran cómo aquel Sevilla, plagado de profesionales liberales en sus filas (abogados, médicos, comerciantes, etc.), a punto estuvo de sucumbir a las presiones de Pedro Rodríguez de la Borbolla en 1914 para integrarse junto al Sevilla Balompié y el Betis F.C. en un club sevillano único bajo el auspicio de la Casa Real, y con el trasfondo especulativo de la futura Exposición Iberoamericana. Evitó la desaparición el presidente Francisco Javier Alba Alarcón, quien además marcaría el rumbo de la independencia organizativa y económica de la entidad. Siempre jugó el Sevilla F.C. en campos de propiedad privada, nunca municipales ni subvencionados, sino sufragados por sus propios socios, a costa de enormes sacrificios personales y deportivos, desde el campo del Mercantil al de la Victoria, pasando por el viejo Nervión y el Ramón Sánchez-Pizjuán, el actual estadio, que lleva el nombre del presidente más emblemático de la sociedad. Sesenta años de sequía de títulos fue la factura que el club debió pagar por su autosuficiencia.

Desde 1908 la entidad mantiene una apuesta marcada por el fútbol de cantera, de la que han salido estrellas como Eizaguirre, Gallego, Lora, Montero, Francisco, Reyes o los campeones del mundo Marchena, Sergio Ramos y Jesús Navas. Gracias a sus cazatalentos, otras grandes figuras nacionales han engrosado sus filas, Campanal, tío y sobrino, Busto, Arza, Alconero, Antúnez, Ramoní, Domenech, Pepillo, o extranjeros de talla mundial como Achucarro, Dassaev, Polster, Suker, Bertoni o incluso Maradona, hasta llegar a la última década, en pleno siglo XXI, la era de los Palop, Alves, Navarro, Kanouté, Luis Fabiano o Rakitic, entre otros muchos.

Siempre fue el Sevilla F.C. un equipo grande, dentro de su hábitat más cercano, un clásico de la primera división, Campeón de Liga en 1946, gracias a un “maracanazo” en campo del F.C. Barcelona, en lo que fue la primera final de la liga de la historia, conquistada por los hombres de Encinas al estilo del campeonato mundial ganado por los uruguayos a Brasil cuatro años después. Campeón de la Copa de España bajo sus formatos de Presidente de la República, Generalísimo y del Rey, y eterno Campeón de Andalucía, tal y como fue bautizado por la prensa, en la época previa al profesionalismo, por acreditar 18 de los 21 títulos disputados.

Sin embargo, en la última década, cuando más difícil panorama se le presentaba como SAD debilitada y enferma, la entidad ha sido capaz de resurgir gracias a un modelo de gestión que es referente mundial, que se retroalimenta a base de éxitos deportivos y cuya piedra angular es una política de adquisición y traspaso de futbolistas ejemplar, que todos quieren imitar, pero que nadie ha perfeccionado tanto como el Sevilla F.C., dueño de una marca propia y reconocidísima en este sentido, que le han proporcionado, desde su puesta en marcha y hasta el momento, cinco títulos de UEFA EL, una Supercopa de Europa y otra de España, y dos Copas del Rey. Por si fuera poco, en 2006 y en 2007 fue designado mejor equipo del mundo por la IFHHS. Presidentes como Alés, Del Nido y Castro, entrenadores como Ramos y Emery y, sobre todo, el Director deportivo Monchi, son algunos de los grandes artífices del espectacular momento que vive el equipo, que acaba de disputar dos finales en cuatro días frente a clubs de máximo abolengo, como el Liverpool y el F.C. Barcelona, siendo el equipo europeo con más partidos oficiales disputados en la temporada. Por derecho propio, el club se ha vuelto a clasificar para Champions League y abrirá la próxima temporada como protagonista de dos nuevas finales, sendas supercopas, europea y española.

Esta hegemonía deportiva, impropia en un club de su dimensión y entorno, carente de afectos públicos institucionales y federativos, sin peso mediático de ningún tipo, pero capaz de competir de igual a igual con los más poderosos y amenazar su estatus, inevitablemente genera recelos y ha colocado al Sevilla F.C. en numerosas ocasiones en el centro de la diana de ataques injustificados, leyendas negras y campañas de desprestigio, sufriendo persecuciones y agravios de los que se ha desbridado sin lloriqueos, rebelándose como sólo lo hacen los verdaderamente grandes, con elegancia, a golpe de triunfos sobre el terreno de juego, y protegido por la fuerza de una afición comprometida, con una fe que mueve montañas, capaz de asombrar a Europa y el mundo, como recientemente ha quedado demostrado en las noches de Basilea y Madrid. Probablemente aquí se encuentra el verdadero secreto de la singularidad del Sevilla F.C., su mayor signo identitario, de ahora y de siempre: pocos, muy pocos clubs en tan adversas condiciones, han conseguido tanto.”

compartir en facebook compartir en google+ compartir en twitter compartir en pinterest compartir en likedin

Buscar en este blog

SOBRE ESTE BLOG

La Palangana Mecánica es un blog particular y las opiniones reflejadas tan solo representan a sus autores de forma particular también.

SUSCRÍBETE A LPM